
Históricamente
los murciélagos, únicos mamíferos voladores, han sido considerados dañinos,
quizá por los mitos y supersticiones construidos en torno a ellos, desde
aspectos asociados a la cosmovisión en algunas culturas mesoamericanas que los consideraban mensajeros de los dioses y habitantes
de las tinieblas y el inframundo, el cine de terror y su morfología no tan
agradable para muchos.
Lo anterior ha generado que en las comunidades urbanas y rurales, al tener una
mala imagen de ellos y amplia desinformación, sean exterminadas poblaciones completas,
esto al margen de la reducción y destrucción de sus hábitats por la acción del
hombre, que causa disminución significativa de las poblaciones.
Sin embargo, existe una realidad, una realidad para muchos oculta. Estos
animales son nuestros aliados, ya que todas las noches salen en beneficio
nuestro a regular las poblaciones de insectos plaga, a dispersar semillas, con
lo que contribuyen a la reforestación de ecosistemas, incluso son considerados
“arquitectos” del paisaje en ecosistemas desérticos, son vectores en la
polinización de muchas plantas con flor, tal es el caso de especies con
importancia económica para México, como el
agave azul (Agave tequilana W.) de donde se obtiene el tequila, uno de los
símbolos de México en el extranjero. Con este antecedente, y tratando de
contribuir a la desmitificación del rol
de los murciélagos y fortalecer el conocimiento para su conservación, en COPLAMEX, tratamos de
divulgar información sobre quirópteros (que significa mano alada, como también
se conoce a los murciélagos) de México.
En México los
murciélagos han sido considerados símbolos de fertilidad y de vida, pero
también de desolación y muerte. En el pasado, los artistas forjaron su
figura a golpes de martillo en el oro y en la plata que adornaba las vestiduras
de los sacerdotes y de los guerreros y en la piedra de sus templos y edificios.
Sin embargo, debido a ciertas ideas y a la ignorancia de su valor, para muchos
de nuestros campesinos actuales son sinónimo del mal y pocos los estiman como
seres útiles.
En la mitología indígena de toda América, el murciélago es una de las deidades más notables, y frecuentemente se le encuentra representado como un dios en las estelas, códices y vasijas mayas. Forjado en oro, aparece entre las piezas del tesoro artístico peruano y se le ha encontrado entre las representaciones
zoomorfas de las culturas primitivas de Santo Domingo y Cuba.
El murciélago al estar ligado a muchas culturas mesoamericanas ha representado una extraña dualidad, ser símbolo de la vida y de la muerte. Ha sido
relacionado siempre con el inframundo y con la oscuridad, con fuerzas malignas ocultas;
estas son algunas razones por las cuales muchos habitantes de las zonas rurales de México, pretendan exterminarlos. Sin embargo, varios pueblos de México llevan
el nombre que en las lenguas aborígenes se daba a los murciélagos: Zinacantepec,
pueblo cercano a Toluca, capital del estado de México, significa “en el cerro
de los murciélagos”, Zinacantán, en Chiapas significa “donde viven los
tzotziles” o la “gente del murciélago”. En las comunidades rurales de fuerte
influencia nahuatlaca los conocen como “chinacos”, nombre de clara raíz azteca
derivado de Tzinacan y que durante las luchas de independencia también se les
aplicó a los guerrilleros insurgentes del sur de la república mexicana, ya que se ocultaban en cuevas y grutas y solo salían a
luchar por la noche. En la parte central de Guerrero se les llama quimich papalotl,
vocablo que deriva de quimich, ratón y papalotl, mariposa, ya que existe la creencia
general de que los murciélagos son ratones viejos a los que les han salido alas.
Etimológicamente, el nombre castellano es murciégalo, y por metástasis se
convirtió en murciélago, palabra que deriva del latín mus, muris, ratón; caecus, ciego y
ala, el ala; esto es: mus caecus alatus o ratón ciego alado.
Todo lo anterior nos revela que la figura del murciélago ha estado ligada desde siempre a nuestros pueblos mesoamericanos, desafortunadamente este vínculo no ha ido a la par con su conocimiento biológico. Si a esto le agregamos la deformación con la que ha contribuido el cine con sus películas sobre el Conde Drácula, comprendemos los mitos sobre los quirópteros.
Entonces, por ignorancia, históricamente los murciélagos han sido considerados dañinos; sin embargo, la mayoría de ellos desarrolla actividades que favorecen tanto a la naturaleza como al ser humano. El consumo de insectos plaga, la polinización de flores y la dispersión de semillas de plantas son algunas de
las tareas tan favorables como desconocidas con que contribuyen al mantenimiento
del ambiente.
Existen en el mundo 957 especies reportadas de murciélagos y de ellas 137 viven en territorio mexicano, lo que hace que nuestro país, junto con Costa Rica
posean una de las faunas de murciélagos más ricas del mundo. Estos animales tienen un valor muy especial, tanto económico como ecológico.
Cada noche, millones de murciélagos surcan los cielos de manera casi invisible, debido a que en la oscuridad su pequeño tamaño y el color de su pelaje son poco perceptibles para el ojo humano. Estos animales desarrollan una monumental
tarea a favor de la naturaleza al consumir toneladas de insectos, que en muchos casos son plagas agrícolas importantes.
Por ejemplo, los murciélagos de cola libre (Tadarida brasiliensis) que viven en México en el invierno y en los Estados Unidos en el verano, se alimentan principalmente de las polillas que atacan al maíz, algodón, jitomate y otros
cultivos.
Estas plagas causan pérdidas de millones de pesos cada año a campesinos y agricultores. Una colonia protegida de cien mil murciélagos de cola libre
consume más de una tonelada de insectos por noche. Un solo murciélago del género
Myotis, en una hora puede capturar 1,200 mosquitos y otros insectos de tamaño similar.
Por otra parte, aquellos que se alimentar de frutos dispersan las semillas de
una infinidad de plantas, sembrándolas literalmente en los ambientes tropicales. Y aunque muy poca gente tiene conocimiento de ello, algunos polinizan en la
oscuridad millones de flores solo abiertas por la noche, y de esa forma
protegen el néctar y el polen que contienen, ya que las abejas, colibríes y mariposas que durante el día las visitan no pueden polinizarlas, estas especies de murciélagos
son
polinectarívoras.
¿Qué especie es
la más abundante en nuestro país?
El murciélago
vampiro, al ser la especie más abundante en nuestro país y en la región
tropical y alimentarse preferentemente de animales domésticos, es el
responsable de apreciables pérdidas en la ganadería, ya sea directamente a
través de la transmisión de la rabia paralítica bovina o indirectamente al
debilitar al animal por la continua pérdida de sangre y la subsecuente
infección de las heridas que constituyen una puerta de entrada del gusano
barrenador. Se estima que en áreas marginales de América Latina, la mortalidad
anual es de 50 mil cabezas de ganado, cifra que se incrementa al considerar las
pérdidas indirectas por mordeduras de vampiros (carne, leche y devaluación de
pieles), causando un total aproximado de 50 millones de dólares anuales.
Esta especie de
quiróptero pertenece a la familia Phyllostomidae, son murciélagos de tamaño
mediano (longitud del cuerpo 60-90 mm) y peso de 25-40 g de color café grisáceo
con pelaje denso y corto, cara aplanada con hocico corto y sin hoja nasal, lo
que los asemeja a pequeños cerdos. Presentan orejas pequeñas, algo puntiagudas
y separadas, el pulgar es largo con tres cojinetes y una garra, carecen de
cola. El labio inferior presenta una escotadura en forma de V, con incisivos
superiores anchos y filosos, mientras que los inferiores son pequeños. Los
caninos son largos de punta aguda y borde posterior afilado.
Los individuos
de esta especie habitan en cuevas, huecos de árboles, puentes, alcantarillas, y
minas abandonadas, formando colonias de 20 a 100 individuos, pudiendo compartir
estos sitios con otras especies de murciélagos. Los vampiros pueden desplazarse
distancias considerables, de 5 a 8 kilómetros, en ocasiones hasta de 20
kilómetros, en busca de alimento. Son muy astutos para encontrarlo ayudándose
de los sentidos del olfato, vista y oído.
En COPLAMEX-FUMI
CENTER HACEMOS PRESUPUESTOS GRÁTIS (SOLO AREA METROPOLITANA) PARA CAPTURA Y
REUBICACIÓN PASÍVA.